domingo, 9 de diciembre de 2012

En los rizos del Amado.


Le pregunté a un saduh ¿Por qué no te cortas el pelo? Me respondió: Lo que Dios ha dado no se toca.
Le pregunté a un monje taoista ¿Por qué no te cortas el pelo? Me respondió: Cuando esté preparado, Dios mismo me jalará del cabello y me ascenderá al Cielo.
Le pregunté a un hermitaño ¿Por qué no te cortas el pelo?. Sonriendo me contesto: ¿Para qué?
Comprenderás que no le preguntase al budista.